sábado, 30 de abril de 2011

Deseos de cosas imposibles.


Lloras a mi lado. No entiendo qué te pasa… Yo sigo comiendo mi vainilla untada en mate cocido. Seguís llorando. ¿Qué sentirá alguien que lo sumerjan en algo hirviendo? La vainilla no siente nada, igual que yo. Si me sumergieran en algo hirviendo me comportaría tal cual ella, no me resistiría. Solo me hundiría y dejaría que el líquido entrara por cada uno de mis poros quemando cada centímetro de mi piel.

 ¿Dónde quedaron mis escondites? ¡Ya no tengo! Y ellos eran muy útiles en estos momentos, por más que no me hiciera bien. Saber que tenía allí mi mangar de sumisión ante la vida me mantenía tranquila… Ya no tengo posibilidad de crearlos nuevamente. Me aleje de todo eso, tire todo a la basura. ¡Cuánto me arrepiento!

Pero sé que no es lo mejor. Me hacía muy mal. Días de agonía proseguían después de ello. ¿Volvía a ser feliz? No, pero pasaban días de completo vacio ante mis ojos. ¿Días? No… ¡Semanas y hasta meses! ¿Servía de algo? No. Todo volvía a ser igual de monocromático para mí. Pero extraño esos momentos de total inconsciencia. Me desligaban de mis palabras y todo lo que dijera allí no sería tomado en cuenta. Podía decir “te amo”, “perdón” y todas esas cosas que odio decir. Era genial, porque repito, nadie tenía en cuenta esas palabras, pensaban que estaba en otro mundo. ¿Saben qué? No estaba en otro mundo. Seguía aquí, con ustedes porque  nunca me dejaron ir, cuando quise irme me agarraron de los talones y no me dejaron desplegar mis alas y volar. Hicieron oídos sordos a esas palabras, a esas suplicas.

¿Ayuda? No. Nunca pediría. Mis escapes estaban ahí. Detrás del tele, bajo mi almohada, dentro de un peluche o de un hermoso alhajero. Otras veces simplemente en una bolsita.

 Y ahora que esos lugares están vacios mi escape está en mi mente. Eso sí, usar eso como método de escape es muy cruel. Es como rastrillar mi cerebro con un tenedor. No logro la inconsciencia, pero al cerrar los ojos durante la noche y fingir un profundo sueño nadie se me acerca. Ya no me controlan, ya no abren mi puerta a la noche. Podrían utilizar otros métodos ahora, ese ya no serviría, y creo que lo saben, porque no lo hacen más.

No llores más, que hay cosas más crueles. Ahora te voy a poner tu balanceado. Perdón por haberme olvidado esta semana. No te vayas nunca de mi lado por favor.

Me callo porque es más cómodo engañarse. Me callo porque ha ganado la razón al corazón. Pero pase lo que pase, y aunque otro me acompañe, en silencio te querré, en silencio te amaré, en silencio pensaré tan solo en ti…


jueves, 21 de abril de 2011

¡Mezi Čechy domov můj!

Dobré ráno. ¿Como estan? Yo muy bien... Proč je to? Jeje, no se puede decir. En fin, les escribo para desearles unas felices y comerciales pascuas llenas de huevos de chocolate! Traten en lo posible de no contribuir con esta festividad altamente lucrativa y compren los huevos para regalo después del domingo con un 50% de descuento! ¡Es el mismo chocolate y nadie se va a dar cuenta!

Sbohem...

viernes, 15 de abril de 2011

Perdida en el centro de la ciudad, la catedral.


Te ignoran, te miran, te señalan. Nadie sabe ni tu historia ni tu propósito. Existen personas que te recorren toda por dentro y señalan tus partes, el arte, el propósito de tus gruesas columnas, etc. Los flashes marean… Gente abrumada por ellos siguen con su rito, agachados, cual sometidos, rogándole a tu esencia… Otros sin respetarte te recorren punta a punta, fotos por aquí, fotos por allá.

¿Por qué seguís ahí? ¿Por qué tu ideología aparece en la constitución? Nadie te respeta, nadie escucha tu silencio, pocos creen en vos… Sos un punto de encuentro para turistas, amigos, gente que se conoce por internet, familiares, etc. Todo eso porque estas en el medio de la ciudad… ¿Pero seguís siendo el centro de la misma? Parece que tus escalinatas solo sirven para sentarse si es que estás de pasada… 



martes, 12 de abril de 2011

Nada.


La máquina de cortar el pasto se escucha a lo lejos. La tarde empieza a caer y la noche se avecinará pronto. ¿Qué hago tomando jugo natural de uva en vez de ponerme a estudiar la pila de apuntes que tengo en frente? No sé que hago. 

Siempre digo, es imposible pensar en nada, pero estoy pasando por un momento en el que pienso tantas cosas, que es lo mismo que “nada”. Espero algún estímulo para reaccionar, saltar, atacar... Quiero un susto, una aventura, un chiste, una mirada… ¡Quiero algo! Y no… Nada.

Por lo que seguiré escuchando la máquina de cortar el pasto. Veré la tarde caer y a la noche nacer... Me tomaré todo el jugo natural de uva y pensaré en todo junto, y… no haré nada.



domingo, 10 de abril de 2011

De una gran y famosa pintura a un pequeño análisis del internet de hoy.



Hoy les voy a hablar de una pintura muy famosa que se titula “El crecimiento de un fruto desconocido”. Fué pintada por un pintor muy famoso y si algo conocen de cultura general, van a poder darse cuenta de quién es…

Esta pintura básicamente me llama mucho la atención porque el pintor logra transmitir la idea de un fruto llegando a su maduración, y haciendo que este parezca real, porque díganme: ¿Quien alguna vez vió este fruto en una verdulería? En fin, toda la información la saque de internet, pero… ¿Por qué todo esto no podría llegar a ser mentira? Si en internet básicamente lo que se transmite es información, no verdades…

¿Cómo saber en qué  y en quién confiar en internet? Es algo novedoso y viejo a la vez, hace más de una década que nos manejamos a diario con él. Entonces, ¿Por qué no existen aun leyes que controlen su funcionamiento? Porque a la hora de reclamar sobre algún prestador de este servicio nos vemos ante un vacío legal terrible. Y más allá de los prestadores, a la hora de navegar en internet, no sabes con que te vas a encontrar… ¡Existe cada loco! Aunque en estos tiempos yo siento que se está tratando de dejar el anonimato atrás. 

El que antes era “carlos_f_3439”, ahora para sus amigos virtuales es Carlos Ferodos. Y ya no estamos con un avatar dibujado…  Antes existía la excusa “no tengo foto” para pasar desapercibido hasta de tu propio padre. Pero ahora “no tener foto” es señal de... ESTE ME ESTA CACHANDOO!

La camarita, el micrófono, las fotos, los videos, las redes sociales que acusan todo lo que hacemos, forman parte de un mundo virtual entero. En donde ya si querés podes manejar todo desde tu casa. ¡Pagas los impuestos, trabajas, compras, vendes, encargas y hablas! ¿Falta algo? Si… La magia de lo tangible… Te veo, te escucho, te conozco toda la vida desde que abriste tu facebook… ¿Y de que me sirve? Te tengo confianza, cariño, todo lo que vos quieras…  Pero no es lo mismo.

Ustedes dirán, “¡pero la gente después de un tiempo se hace kilómetros y kilómetros para conocerse!”…Si, se los hacen. ¿Y qué? ¿Van con la mejor confianza? ¿O empiezan de cero? Jaja, vaaamos. No podés con alguien que no viste nunca darte un beso prometido hace 2 años planeado para cuando se vean…

Capaz que estoy chapada a la antigua, pero bueh. No voy a negar que hace 3 o 4 años tuve una etapa de vida virtual, los que me quieran juzgar que me juzguen… Pero hoy puedo decir que disfruto más de estar tirada en un parque con la persona que quiero y no teniendo horas culo al frente de una pantallita, siendo que lo mejor sería que tuviera horas culo al frente de mis apuntes.

Bueno, eso es todo por hoy. Espero que les haya gustado. De yapa les dejo esta fotito… ¡Si! Adivinaron. Acabo de sacar esa foto de “El crecimiento de un fruto desconocido”. Jajaja. Realmente no se qué fruto es, pero es una semilla que plante y dió estos frutos medios raros sin uso aparente. En fin, me retiro. ¡Buen comienzo de semana!


viernes, 8 de abril de 2011

Dama de noche, enredadera de día.


De una semilla naciste, luego de un largo viaje y una larga espera. Te traje en una cajita y meses después de superar nuestros primeros silenciosos encuentros, decidí volver a verte cada mañana. Hice un pozo cerca de la medianera y puse una semilla. Esperé y esperé hasta que naciste. Un fuerte invierno supo congelarte y desapareciste, pero cual ave fénix, renaciste de tus escondidas raíces… 

Hoy desde la ventana de la cocina puedo verte radiante y hermosa. ¡Oh, mi dulce Dama de Noche, tantos días de madrugada juntando tus semillas como única actividad! ¡Tantas noches tratando de ver tu hermosura antes de que me obligaran a dormir! Realmente es maravilloso poder verte en cualquier momento y ver que ya no significas lo mismo para mí. 

Ciertos días producías en mí la idea de libertad, naturaleza y vida; pero hoy te veo y me transmitís fuerza, esperanza y fe…  Tu  rápido crecimiento sorprende. Semana tras semana se me hace muy doloroso ver como recortan tus enruladas ramas que se escapan por doquier. 

Todavía hay gente que no comprende lo que querés transmitir estirándote sobre sus media-sombra o levantando las tejas de la galería. Es muy fácil comprenderte, pero nadie se toma un tiempo para observarte. Creces y creces, pero no te enrollas sobre vos misma, simplemente te expandís. ¡Arriba, abajo, izquierda, derecha!

No te preocupes querida Dama. Yo, cada mañana, leo en tus flores a punto de cerrar: “Crecé, crecé. Que nada te lo impida”.


jueves, 7 de abril de 2011

Primero lo primero. Explicación del nombre del blog.

Bambú Japonés. Una gran historia de vida, que mas allá que no refiera a una persona, trata de un ser vivo. Habla de la paciencia que uno debe tener ante la respuesta a ciertos estímulos, al hecho de esperar ver cambios inmediatos por ellos y a la idea de darle tiempo al éxito para que llegue... Porque cual una planta, el ser humano necesita hechar raíces para soportar el peso de su propio éxito. Tiempo al tiempo, suelen decir. Pero odio esa frase, así que a la gente que escucho decirla le propongo que lea esta historia.
Doy por sentado que la conocen, si no "googleenlá" y la encontrarán.
Pero la explicación del nombre no queda allí, cuando digo "El encanto..." hago referencia a la gran película francesa en donde su protagonista se toma su tiempo hechando raíces ante la toma de una decisión. La película se llama: "El encanto del erizo". La recomiendo.
Espero les haya gustado mi primera entrada.

Hasta pronto!